Estreñimiento y embarazo: causas, síntomas y como aliviarlo
El estreñimiento es una afección digestiva frecuente, que se caracteriza por la dificultad para evacuar. Se considera que una persona presenta estreñimiento cuando:
- Realiza menos de tres deposiciones a la semana
- Presenta heces duras, secas o difíciles de evacuar
- Requiere de un esfuerzo excesivo para evacuar
- Tiene sensación de evacuación incompleta
Aunque puede aparecer en cualquier momento de la vida, es especialmente frecuente durante el embarazo. De hecho, se estima que aproximadamente 1 de cada 3 mujeres embarazadas experimenta estreñimiento en algún momento de la gestación.
¿Por qué aparece el estreñimiento durante el embarazo?
El estreñimiento en mujeres embarazadas suele tener un origen multifactorial. Los cambios hormonales, el crecimiento del útero y la modificación de determinados hábitos contribuyen a ralentizar el tránsito intestinal
Cambios hormonales:
En las primeras semanas de embarazo aumentan los niveles de progesterona. Esta hormona es fundamental para mantener la gestación, a que ayuda a prevenir las contracciones uterinas prematuras.
Sin embargo, la progesterona también relaja la musculatura lisa del aparato digestivo, disminuyendo los movimientos intestinales (peristaltismo) y haciendo que el tránsito de las heces sea más lento.
Crecimiento del útero:
A medida que avanza el embarazo, el útero aumenta de tamaño y ocupa cada vez más espacio dentro de la cavidad abdominal.
Durante el segundo y tercer trimestre puede ejercer presión sobre determinadas zonas del intestino, dificultando el avance normal de las heces y favoreciendo la aparición de estreñimiento.
Retención de líquidos y absorción de agua:
En las últimas etapas del embarazo, se producen adaptaciones hormonales que favorecen la retención de sodio y agua para garantizar un adecuado volumen sanguíneo materno y una correcta perfusión placentaria.
Como consecuencia, el colon puede reabsorber más agua y favorecer la aparición de estreñimiento.
Suplementación con hierro:
El hierro es un mineral esencial durante el embarazo ya que participa en la formación de hemoglobina (la proteína que ayuda al transporte de oxigeno en sangre) y contribuye al adecuado desarrollo del feto y de la placenta.
Muchas mujeres reciben suplementos de hierro durante el embarazo, especialmente cuando presentan anemia o reservas de hierro bajas, y uno de los efectos secundarios más comunes de este mineral es el estreñimiento.
Prevenirlo no siempre es fácil, pero se recomienda:
- Aumentar la ingesta de agua
- Incrementar el consumo de fibra
- Mantener una actividad física regular
- Consultar con profesionales sanitarios/as sobre la forma de hierro mejor tolerada
Disminución de la actividad física:
El cansancio, las molestias físicas o determinadas recomendaciones médicas pueden reducir el nivel de actividad física durante el embarazo.
El movimiento es un estímulo natural para el intestino. Cuando disminuye la actividad física, el tránsito intestinal suele volverse más lento, aumentando el riesgo de estreñimiento.
¿Puedo prevenir el estreñimiento durante el embarazo?
Si te preguntas como prevenir el estreñimiento durante el embarazo, te daremos algunos consejos para que los tengas en cuenta y puedas comentarlos con el profesional sanitario que esté asistiendo tu gestación para que pueda asesorarte y acompañarte en cuales pueden encajar en tu situación.
Aumentar el consumo de fibra en la dieta:
La fibra ayuda a aumentar el volumen y la hidratación de las heces, facilitando así su expulsión.
Durante el embarazo (y fuera de él también), se recomienda incluir diariamente frutas frescas, verduras y hortalizas, legumbres, frutos secos y cereales integrales, aproximadamente, entre 25 y 30 gramos de fibra al día.
Mantener una buena hidratación:
La fibra necesita agua para ejercer su efecto beneficioso. Se recomienda beber entre 2-2,5 litros de agua al día (salvo contraindicación médica), para ayudar a mejorar la consistencia de las heces y facilitar el tránsito intestinal.
Realizar actividad física moderada y adaptada a tu estado:
Siempre que no exista contraindicación médica, intenta mantenerte activa durante el embarazo con actividades suaves y adaptadas a tu estado, como caminar, nadar o realizar ejercicio moderado y de esta manera, ayudar a estimular la motilidad intestinal.
Establece una rutina intestinal:
Intenta acudir al baño a la misma hora cada día, especialmente después del desayuno, y evita posponerlo cuando sientas la necesidad, ya que esto puede ayudar a favorecer el reflejo natural de evacuación.
¿Se pueden tomar laxantes durante el embarazo?
Si bien es cierto que lo más recomendable es modificar los hábitos higiénico-dietéticos antes, si con esto no resulta suficiente y la matrona o profesional sanitario lo ve adecuado, se puede recurrir a la ayuda de laxantes.
En la práctica clínica habitual durante el embarazo se suelen priorizar los laxantes formadores de volumen y los osmóticos, por su mayor evidencia de seguridad y mayor uso aceptado en esta población.
Qué caracteriza a cada tipo
- Los formadores de volumen aumentan el tamaño y el contenido de agua de las heces, lo que facilita su expulsión.
- Los osmóticos retienen agua en el intestino, ablandando las heces y mejorando el tránsito.
- Existen también laxantes emolientes/lubrificantes, que humedecen y lubrican las heces.
Generalmente, los laxantes formadores de volumen y los osmóticos se consideran seguros porque no se absorben de forma significativa y actúan principalmente de manera local.
Cuándo consultar
Siempre es importante que el uso de cualquier laxante en el embarazo sea indicado o validado por el profesional sanitario, especialmente si el estreñimiento es intenso, persiste a pesar de las medidas iniciales o se acompaña de dolor, sangrado u otras molestias.



